De la serie: Correo ordinario
En su día -ha llovido ya algo- fui crítico con el Partido Pirata (vale también para el Partit Pirata de Catalunya, claro) y basaba esta crítica, cariñosa pero claramente negativa, no en su contenido sino en su no contenido. En otras palabras: los partidos univectoriales me parecen una mala idea porque llevan a un campo político general aspectos parciales de la vida individual y social. Me preguntaba qué pasaría en un Partido Pirata si, hipotéticamente, con representación parlamentaria, hubieran de votar una cuestión que nada tuviera que ver con ese vector que llevan a la política general. La respuesta que obtuve -y que se sigue obteniendo- es siempre la misma: se votaría siempre de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Esto, claramente, es no decir nada, aunque sólo sea por una razón: todas las propuestas que, en un momento determinado, se someten a votación en un parlamento civilizado, deberían ser acordes con la Declaración pues, de otro modo, no serían (o no deberían poder ser) votables. Pero es que, además, hay muchos aspectos de la política general que a la luz de la misma Declaración pueden ser juzgados de manera distinta. Como simple ejemplo (no quiero, para nada, iniciar un debate sobre la cuestión) imaginemos que se debe votar el aborto. Pues bien: unos dirán que el aborto forma parte de los derechos inalienables de la mujer y otros (general pero no exclusivamente procedentes de ámbitos religiosos) objetarán que el aborto supone la muerte de un ser humano y que, por tanto, es contrario a los derechos humanos. Y ahora, que venga el Partido Pirata con la Declaración y me ate esta mosca por el rabo.
Lo que no impide que alguna vez haya llegado a votar por el Partido Pirata como voto de protesta o como voto alternativo, por aquello de no abstenerme y de no votar a los otros marranos. Además, en el Partido y en el Partit, hay gente que me cae muy bien, una cosa no quita la otra. Pero, por ejemplo, en las últimas autonómicas catalanas no sólo no voté Pirata sino que el voto Pirata quedó fuera de mi consideración desde el primer momento, por la sencilla razón de que el Partit Pirata no daba una respuesta clara e inequívoca a la cuestión principal que planteaban estas últimas elecciones catalanas, que era el debate soberanista. Porque no puede ni debe darla: si fuera así (en este tema y en tantos otros) se fraccionaría (y posiblemente desaparecería) a las primeras de cambio.
Siempre he sido partidario de manejar los desafíos concretos desde la sociedad civil, presionando con ella a los políticos para que éstos resuelvan, en cada caso, en el sentido correcto, en el sentido verdaderamente democrático. La lucha anti$GAE ha demostrado que la presión de la sociedad civil, cuando ésta se organiza o, al menos, se mueve en una sola dirección, es eficaz, funciona, obtiene resultados. Porque en cada vector civil pueden agruparse, y convivir, y trabajar juntas, personas que, en otros ámbitos pueden no coincidir o, incluso, tener criterios opuestos. De modo que como internauta podría -que lo dudo, pero, teóricamente, podría- estar en la órbita de un partido determinado, como vecino de una ciudad, en la órbita de otro, como miembro de una comunidad educativa, en la de un tercero, etcétera. O no estar en algún caso o en todos ellos en la órbita de ninguno. Por eso estoy (y estoy activamente) en la Asociación de Internautas, en la Asociación de Vecinos de mi barrio, en dos APAs y en dos o tres entidades más de diverso orden. Digamos que como animal político no me proyecto desde un partido sino desde el asociacionismo, que me permite mantener mis ideas y mi personalidad sin tener que asumir contradicciones como precio para mantener coherencias de valor personal para mí superior (que es, por ejemplo, lo que me pasa con el sindicato, CSI-F, pero este es otro tema… del que quizá hable otro día).
Pues bien, ahora aparece un invento nuevo: el Partido X. No tiene nada que ver, como proyecto (si es que hay un proyecto), con el del Partido Pirata. En realidad, el Partido X este -que dice beber de las esencias del 15M- es una especie de híbrido raro de partido pirata (lo escribo con minúsculas para expresar un elemento genérico), de anonymous (ídem) y de no sé qué más, porque realmente es una cosa tan rara que rehúye todo diagnóstico social o político. En realidad (siento decirlo porque parecerá un apriorismo, pero lo veo así), es un pedazo más de pan -y no sé si tierno- que intenta mojar, como antes lo han hecho ya muchos, en la apetitosa -aunque ya seca y bastante pasada- yema del huevo del 15M, una moza pretendida desde su nacimiento por un buen montón de calaveras, habiendo conseguido alguno, por cierto, alzarse quizá no tanto con el santo, como con una sabrosa parte de la limosna (ahí tienes a IU y a su sección catalana).
El espíritu del 15M quizá esté ahí, en alguna parte, iluminando como una suerte de espíritu santo algunas concretas movilizaciones sociales. Es posible que ese espíritu santo esté en el ADN de cosas como las plataformas de afectados por las hipotecas, como los yayoflautas, como la lucha de la sanidad madrileña… Pero corpóreamente es un cadáver, el cadáver de algo que fue víctima de varias violaciones en serie, primero de los asamblearios, después de la izquierda estándar y, seguidamente, de varios arribistas que, más que violadores, eran ya profanadores de tumbas.
No se entiende muy bien lo que se intenta con el Partido X (y ojo, que lo de «X» es una pista) y no sé qué futuro puede tener algo que pretende la intervención política guerrillera (sic) con base en el anonimato; en una sociedad como la nuestra, desestructurada a bastonazo limpio (económico y de los otros), sin norte, y en la que el único sentimiento colectivo parece coincidir en la desesperanza y en la desesperación, cualquier cosa puede funcionar. Y digo «cualquier cosa» desde lo literal y desde lo peyorativo, a la vez.
Supongo que es propio de las épocas de crisis que cualquiera que asegure ser alternativa o que predique una alternativa, aunque no se sepa bien qué alternativa es esa, reciba una atención no sólo superior a la que recibiría en circunstancias normales, sino desproporcionada en relación a la entidad del, llamémosle, proyecto. Es como el arruinado que gasta sus últimos céntimos en jugar a la primitiva, el último cartucho de fusil que se dispara contra un batallón de carros: se presta atención a lo que sea, a ver si, aunque sea por casualidad, ha dado con el milagro, con el ungüento amarillo que lo va a solucionar todo, con la revolución milagrosa que, sin coste y sin sacrificio, nos va a llevar como por ensalmo al paraíso soñado.
Va a ser que no. Yo no sé -aunque tengo mis sospechas- si el Partido X va a ser mejor o peor que otros, tanto de dentro como de fuera del sistema, pero sí sé -y sabemos todos, si realmente queremos verlo- que no hay pelotazos, que no hay alternativas-milagro, que, también en política, la solución está en la medicina, no en la homeopatía, y que las flores de Bach sólo sirven para que vivan como curas unos cuantos jetas.
Medicina que, cuidado, también puede comportar traumas, también puede ser quirúrgica. Pero la cirugía requiere instalaciones adecuadas y procedimientos científicamente comprobados; la cirugía practicada en la trastienda de una peluquería no es más que un timo que sólo acrecienta los males que se pretenden evitar.
No están los tiempos para inventos de Pepito Bombilla.






Comentarios
Esto viene a ser como “escaños en blanco”, un invento del TBO que no se sabe como puede salir.
De momento veo a la sociedad española muy acostumbrada a que se lo den todo hecho como ha sido hasta ahora (aunque es un puro desastre) y no creo que una democracia directa, como los Piratas proponen, pueda funcionar fácilmente, tenemos que madurar todos bastante como país y como demócratas para movernos de ese modo, si ni siquiera en pequeñas acciones cotidianas nos ponemos de acuerdo…
Pues a mí, Escaños en Blanco me parece una buena idea para evitar que otros partidos se aprovechen de los votos en blanco.
Si, pero, ¿que opciones ofrecen realmente aparte de evitar lo que dices?, que yo sepa ninguna.
Javier, bueno quizas no lo sepas, pero en PIRATA publicamos propuestas, que no programa, recogidas en 40 paginas para el #20N 2011. Los alemaes tambien van incorporando mas cosas como la Renta Basica.
El resto no solo votaremos acorde con los DDHH pero tambien recogiendo la posicion de la Ciudadania sobre los puntos no cubiertos por DDHH y nuestro ideario.